Instrumento de transformación

Error histórico
La identidad propia y transnacional
El escenario de la prosperidad
Propuestas
Guinea Ecuatorial y las tres sillas
Libertad, Previsibilidad, Participación

DOCTRINA DE SEGURIDAD
 


TRATADO G3 • PROPUESTA DE TRABAJO
Libertad, Previsibilidad, Participación
Por SEVERO MOTO



Catedral de Malabo

ERROR HISTÓRICO

Los pueblos africanos accedieron a la independencia contra la voluntad de sus metrópolis en casi todos los casos. África entera, para forzar dicho proceso, se replegó sobre su pasado para construir una identidad alternativa a la del colono. Se rechazó la asimilación. Rechazo que por paradójico que resulte se inspiraba en teorías occidentales del tipo todas las culturas son iguales ante la historia, en teorías como la negritud, la autenticidad, el tercer mundo, las vías de desarrollo alternativas y herramientas formales ideológicas como el pensamiento marxista y sus invectivas contra el imperialismo que tan a la perfección encarnaban las viejas metrópolis.

Transcurridos 35 años, terminada la guerra fría, con la perspectiva que da el tiempo, ha quedado demostrado que los mencionados estereotipos muy lejos de ser un instrumento de liberación se han convertido en una eficiente tecnología degolladora de futuro y en un gigantesco error histórico. Sus efectos han sido y están siendo entre dolorosos y muy dolorosos, con consecuencia devastadoras para nuestros pueblos.

Va siendo hora de decir que la única cultura posible es la cultura que se construye, es la cultura que confronta a nuestra especie con sus limitaciones y posibilidades, con sus grandezas y penalidades, que desarrolla habilidades para descomponer los problemas, que tiene espectaculares dificultades para evolucionar moralmente, que ingenia y crea, que se equivoca y acierta y que tiene que estar permanentemente alerta para revisar en todo momento su aciertos, errores y descartes. En suma, la única cultura posible es la que confronta a nuestra especie de manera constante con la razón, con la bondad y con la libertad.

Decir que todas las culturas son diferentes, sería más exacto; y decir que si no propenden a la cultura que se construye todos los días son culturas fracasadas, es igualmente correcto.

De la cultura que se construye, de dicha cultura se deriva el derecho internacional que la humanidad posee. Un derecho, claro está, perfectible. Y ha llegado la hora de decir que contra dicho derecho se alzan todas las culturas que al amparo de la defensa de sus peculiaridades, no han hecho otra cosa que obtener protección para sus monstruosidades históricas, engendros políticos, devastación general y dolor sin límites para los pueblos que las padecen y vergüenza insoportable para buena parte de las opiniones públicas que lo toleran, consienten y en ocasiónes para pasmo general, animan.

Ha llegado la hora de guillotinar los adjetivos y estereotipos que arropaban y arropan el fracaso de la mayoría de países en vías de desarrollo, ha llegado la hora de decir que detrás de todas las innumerables peculiaridades culturales, detrás del derecho de no ingerencia, detrás de los discursos tercermundistas y detrás de las elegías a la autenticidad, anida el mismo diablo, el tirano de las mil cabezas y el ingreso en el infierno.


LA IDENTIDAD PROPIA Y TAMBIÉN LA TRANSNACIONAL Y TRANSCULTURAL

África entera vive torturada en un conflicto emocional, intelectual y ético y por tanto de identidad de telúrica intensidad. Nos debatimos entre lo que tenemos, entre nuestra experiencia histórica como estados nacionales y lo que debía haber sido. Y en dicho debate el papel jugado por nuestras propias culturas dista mucho de ser elogioso. El repliegue sin matices sobre nuestra cultura ancestral ha sido la vía ensayada hasta la náusea por todos los tiranos. Cuando se invoca la autenticidad y los derechos inalienables de nuestras propias culturas se sabe con certeza que se va a perpetrar un crimen.

Soy Severo Moto Nsa, nacido en Niefang, soy guineano o ecuatoguineano de manera irreversible, soy fang, de lo que me siento orgulloso, pero a lo que no atribuyo más valor que el de una contingencia, sigo utilizando el fang para decir te quiero a mis seres queridos, pertenezco al tronco cultural hispano circunstancia que vivo como un privilegio y que me ha proporcionado una lengua, un acervo, para abrazar la modernidad y también por qué no, lo digo, una fe que me inspira y me da fuerza. Soy Severo Moto Nsa el que no tiene nostalgia alguna del pasado colonial del que guarda muy malos recuerdos.

Soy todo eso, pero también soy un ciudadano que pertenece a la cultura que se construye todos los días, que ha tejido un derecho internacional en el que se expresan sus convicciones y valores y rechazo cualquier alternativa que me obligue a vivir contra todo eso que soy. Reclamo libertad, reclamo seguridad para mi libertad y no consiento que nadie en nombre de la autenticidad me usurpe lo que en derecho me pertenece.

Soy Severo Moto Nsa nacido en Niefang, guineano por los cuatro costados, sé que la bondad es negra, que por buena también es negra, que la razón por buena también es negra y también sé que me siento parte de la humanidad que no olvida su quehacer, me siento ciudadano del mundo y quiero esas mismas sensaciones para cada uno de mis conciudadanos. Quiero la seguridad necesaria para proteger mi libertad y las de mis conciudadanos. La libertad no es patrimonio de un individuo, un pueblo o una nación, es un patrimonio de la razón, que también es negra. Hace tiempo que sé que no existen razones blancas y negras. Hace tiempo que sé que la principal cualidad de la razón es su universalidad.



EL ESCENARIO DE LA PROSPERIDAD

Guinea Ecuatorial es el centro Geográfico del Golfo de Guinea y con sus aguas jurisdiccionales el epicentro de gigantescos yacimientos de petróleo y gas de interés estratégico para Guinea Ecuatorial, para los países ribereños desde Nigeria hasta Angola y sobremanera para la humanidad.

América, Europa Occidental, Asia y el propio continente Africano tienen en África Occidental las mejores y más accesibles reservas petroleras. Afortunadamente, al día de hoy, nadie lo discute y la verdad sobre un hecho muy contrastado, se ha abierto por fin paso ante la opinión pública mundial.

Importancia geoestratégica que ha sido el verdadero sustrato de todas las decisiones geopolíticas y geoeconómicas en el África Occidental, durante la segunda mitad del siglo XX, siendo irrelevante para dichas decisiones, que a menudo incluían la confrontación y la guerra, los anhelos y necesidades de sus pobladores. Es hora de que los ciudadanos del África Occidental aceptemos el imperio de los hechos objetivos; es hora de que dejemos de mirar para otro lado y asumamos la complejidad de nuestras realidades, que aprendamos a resolver los intereses que movilizan y el impacto inevitable sobre nuestros países.

El "yo me lo como y me lo guiso" al margen del derecho internacional y las costumbres económicas y comerciales que le son propias, ha dejado de ser una posibilidad razonable.

Cuanto antes aceptemos incardinar el África Occidental en el entramado jurídico internacional; cuanto antes aceptemos huir de las opciones políticas personales que con tanta frecuencia desembocan en presidentes perpetuos o insustituibles; cuanto antes aceptemos huir de los intereses de grupo cuya legitimidad se obtiene de las gónadas y con gónadas se defiende y que partiendo de masacres en masacres concluye, tanto mejor para nuestros pueblos y para la comunidad internacional.

Tenemos que aceptar que nuestras riquezas no son solo nuestras, que formamos parte del concierto internacional y que a la humanidad interesan. Y que la importancia de nuestra riqueza, radica, precisamente, en eso, que a la humanidad le importan e interesan. En tanto nuestras reservas petroleras son riqueza para la humanidad, lo son para nosotros. Treinta y cinco años de devastación han sido suficientes para saber que fuera del concierto internacional, del derecho internacional, hace mucho frío y sólo se propaga el dolor
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PROPUESTA

Primera propuesta. Guinea Ecuatorial es parte de un todo, es parte de un complejo ecosistema económico y político-jurídico internacional y es obligación nuestra aceptarlo como una realidad poderosa. Nos corresponde pues a los guineanos, construir o cooperar en la construcción de las bases jurídico-políticas de una cooperación multilateral que proporcione estabilidad y seguridad, tambien militar, a nuestros vínculos.

Segunda propuesta. El pronunciamiento nítidamente democrático debe servirnos a todos de faro y guía para construir un escenario de estabilidad y seguridad. Cualquier esquema de seguridad multilateral debe estar al servicio de manera primordial de la dignidad democrática, teniendo el derecho internacional, el orden constitucional y particularmente la Declaración de los Derechos Humanos como fiel de la balanza. Los países libres y democráticos difícilmente pelean entre sí. La complejidad de sus sistemas les permite aliviar tensiones en apariencia irreconciliables por múltiples procedimientos. Por lo tanto debe partirse de la premisa de que los esfuerzos multilaterales conducen irremediablemente a la sustitución de la no-ingerencia por el contrato democrático en el que unos y otros regulan su mutua dependencia a la luz del derecho y sus respectivos acuerdos expresados en convenios, acuerdos y tratados.

Tercera propuesta. La cooperación militar debe estar al servicio de la dignidad democrática. Las tareas relacionadas con la prevención de conflictos y el mantenimiento de la paz, deben condicionarse a la premisa principal de la defensa de la libertad, excluyendo explícitamente todo arreglo que socave dicho principio. Con frecuencia las grandes potencias y potencias intermedias disputan sus intereses, y el de las empresas que representan, superando el derecho internacional o abusando de sus debilidades y zonas grises con las correspondientes cuotas de inestabilidad que ello supone para todas las partes. Guinea Ecuatorial debe incorporarse con decisión y claridad a las tareas de construcción de un marco jurídico que consolide las relaciones internacionales.


GUINEA ECUATORIAL Y LAS TRES SILLAS

Guinea Ecuatorial y por extensión el Golfo de Guinea desde Nigeria hasta Angola, procedemos en distinta intensidad de dos acontecimientos irrefutables, la guerra interminable, la tiranía que no parece tener fin y los distintos niveles de impostura democrática, con las secuelas de humillación, corrupción y miseria bien conocidas.

Cualquier intento de encontrar atajos o sustitutos léxicos para evitar nombrar la verdad en nada coopera a la comunicación. Repito, procedemos de la guerra y la humillación perpetua. La guerra fría se cebó en el continente africano con singular crudeza, es tarea de todos aunar esfuerzos y generar inteligencia colectiva suficiente para mirar hacia el futuro. Poco sentido tiene, en el momento presente, con tan poca perspectiva histórica, consagrarse a identificar los contribuidores netos a tanta catástrofe. Las responsabilidades están muy repartidas, las puntuales, las accidentales y las históricas, sin dudar que el principal responsable de la misma fue el leviatán ideológico del partido único que programó la mutilación de la libertad y del individuo y legitimó el apoderamiento de todas las riquezas por parte de unos pocos.

El Tratado G3, Guinea 3, o la teoría de las tres sillas, que adelanto como propuesta de trabajo, puede reproducirse en la escala adecuada en el resto de países del Golfo. Y digo que en la escala adecuada porque Guinea Ecuatorial es el epicentro geoeconómico y geopolítico del Golfo y es claro que corresponde a los ciudadanos de Guinea Ecuatorial una mayor responsabilidad en la gestación de una nueva Doctrina de Seguridad que responda a dos preguntas claves:


Cómo defender la libertad y qué fuerzas se despliegan para garantizar la dignidad democrática
Cómo se defienden nuestras riquezas que son las riquezas de la humanidad

En la misma medida que Guinea Ecuatorial proporcione seguridad jurídica y previsibilidad a la comunidad internacional, proporcionará a sus ciudadanos prosperidad y estabilidad democrática. A llegado la hora de demostrar coraje intelectual para llamar a las cosas por su nombre y dar la cara a los problemas verdaderos. Los problemas de Guinea Ecuatorial son los problemas del Golfo de Guinea, que son los de la humanidad y necesitan de una doctrina de seguridad y por la tanto militar que consolide la libertad. Venimos de la humillación perpetúa y debemos salir de etapa tan triste, sin ambigüedades y sin ingenuidad. No tenemos opciones. Lo contrario tiene que ver con la irresponsabilidad y la dejación cívica.


LIBERTAD, PREVISIBILIDAD, PARTICIPACIÓN

El tratado G3 representa la concreción de la Nueva Doctrina de Seguridad que aquí se propone "Libertad, Previsibilidad y Participación". Es el tratado de las tres sillas, en el que propongo que intervengan tres sujetos jurídicos:

La República de Guinea Ecuatorial
La antigua metrópoli, España, como sujeto histórico
Estados Unidos como sujeto militar tecnológico, garante efectivo y referencia principal en la defensa de la libertad.

La defensa activa de la libertad en el continente africano tiene tres teatros de operaciones posibles:
Poco a poco, con el paso lento del tiempo y de los años, los pueblos africanos con sus propios medios, contra los intereses mezquinos de toda suerte y condición propios y ajenos, aceptados o impuestos, encuentran el camino de la libertad
Las antiguas metrópolis imponen sus intereses sobre la nueva clase política africana con corrupción, guerras, crisis alimentarias, sanitarias y económicas. Las antiguas metrópolis actúan con nostalgia del imperio, recelan entre sí, y actúan esperando obtener ventaja de dicho proceso
Las antiguas metrópolis abandonan su arrogancia y lo que suponen derechos, coaligando sus intereses con los de EE UU, aceptando su liderazgo en el campo militar, y convirtiéndose en contribuidores pro-activos al proceso de libertad.

La tercera hipótesis es la más beneficiosa para África y desde luego para Guinea Ecuatorial. La primera es lenta y la segunda abominable. África entera está harta de las complicidades de las antiguas metrópolis con todo tipo de tiranos en nuestro continente. La situación es estomagante. Guinea Ecuatorial desea ofrecer a EE UU toda suerte de atributos y posibilidades para ejercitar dicho liderazgo en la confianza que lo detentará con honradez y eficacia.

No desconocemos que para que la tercera hipótesis sea una alternativa posible y viable es imprescindible que todas las partes reexaminen sus conductas. Es imprescindible que las antiguas metrópolis abandonen su inmisericorde arrogancia y hagan cuentas de su tamaño, sus errores y de los muchos pecados que tienen que espiar.

El oscurantismo y la falta de definición de los EE UU, actuando en el contienente africano permanentemente con su mano izquierda, con sus numerosos servicios de inteligencia, invita a la desconfianza y genera zozobra y temor entre nosotros sobre la consistencia de su compromiso con la causa de la Libertad en Guinea Ecuatorial

Una cosa es que EE UU impida que formidables recursos económicos y petroleros, caigan en manos de Estados fracasados o de clases políticas y empresariales fuera de control y otra bien distinta, acogerse a dicha política para proteger la tiranía y la corrupción inextinguible, imitanto a las antiguas metrópolis.

El Tratado G3 quiere invertir dicho proceso y sentar las bases jurídico-políticas para que EE UU como nación, de manera activa y directa, haga visible al resto del continente su condición de primer luchador por la causa de la Libertad.

Somos un pequeño país, pero aún así o quizá por eso, ha llegado el momento de plantearnos el cambio de rol y pasar de ser un sujeto pasivo, receptor de seguridad geoestratégica, para convertirnos en un sujeto activo, constructor y generador de seguridad. Y como no hay luz sin sombra, tampoco existe una nueva doctrina de seguridad sin su apunte contable. Para Guinea Ecuatorial significará sacrificios, pero es bueno advertir que Guinea Ecuatorial está en condiciones de atender las necesidades presupuestarias que se derivan del tratado G3. Podemos ser constructores teóricos y prácticos de dicha doctrina en el bien entendido que los costes deben ser compartidos.

El tratado de las tres sillas, contemplaría la creación de dos bases militares en Bioco y en Río Muni, bases multimisión. La modularidad, características y tareas que cada parte debe asumir serán objeto de estudio de los respectivos grupos de trabajo. Guinea Ecuatorial financiará la construcción de las instalaciones militares, las que se acuerden como necesarias y contribuirá al sostén de las mismas, plenamente operativas, en las condiciones que se pacten.

Los objetivos de seguridad se establecen con el siguiente orden de prelación
:
La persecución constante del terrorismo y garantizar la Libertad de Guinea Ecuatorial preservando el orden constitucional y su legado cultural de cualquier amenaza externa.
Participar en misiones de implantación de la Libertad en el África Occidental y Central y en misiones de paz o de interposición tomando buena nota de la calidad democrática de las instituciones afectadas o en liza.
Preservar las fuentes del petróleo de Guinea Ecuatorial y sus rutas comerciales de las amenazas ajenas al derecho internacional, con capacidad para un tutoría efectiva de dichas amenazas en el ámbito del África Occidental y Central.

En adelante será preciso dedicar más atención y cuidado a considerar la calidad democrática de las distintas instituciones de derecho internacional, considerando más y mejor el derecho universal y extirpando todo lo que contribuye a la desnaturalización de su verdadero significado. Queremos interactuar como aliados estables y seguros. Si ofrecemos Libertad, Previsibilidad y Participación naturalmente es porque esperamos obtener como contrapartida, Libertad, Previsibilidad y Participación. Son objetivos que únicamente pueden cumplirse, en buena lid, con la legitimidad que proporcionan instituciones libres y confiables, es decir democráticas.

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NOTA. El tratado G3 no es un obstáculo para cooperar con otras doctrinas militares y particularmente la RECAMP (inspirada por Francia), Refuerzo de las Capacidades Africanas de Mantenimiento de la Paz, inspirada en la doctrina de "ni ingerencia ni indiferencia", en opinión personal, en exceso ambigua para las verdaderas necesidades de Guinea Ecuatorial, en particular, y del África Occidental y Central en general.



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Texto. Malabo Análisis


Primera
Malabo Análisis
Buen Gobierno
Tratado G3
Indicadores




















































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